viernes, 9 de diciembre de 2016

TAILANDIA - Lopburi y sus alrededores

☆ Tailandia ☆

Lopburi y sus alrededores

A medida que vamos recorriendo los 148km por carretera que separan la gran capital bulliciosa y ajetreada de la antigua cuidad de Lopburi vamos siendo distraídos por esos pequeños vecinos peludos que caminan, a veces a cuatro patas y a veces a dos. 



Hablamos de los monos, que conviven con los habitantes de esta ciudad, cohabitando en un espacio más o menos controlado por las autoridades ya que los primates causan bastantes destrozos en la comunidad. Pasean por las calles invadiendo las aceras y el tendido eléctrico. Saltan de tejado en tejado siendo estos sus refugios ante el calor abrasador del medio día.  Les vemos tumbados en la sombra y cruzando las vías del tren atentos de su llegada como cualquier otro vecino de la zona. 



Son muchos y tienen mucha curiosidad y por ello precisamente hay que estar muy atento si no queremos llamar su atención con nuestros colgantes, relojes, gafas de sol o abalorios en general. 

Cuando te acercas al templo de los monos en Lopburi, puedes ver que los primates adultos y pequeños campan a sus anchas, aunque éstos últimos siempre bajo la supervisión de sus madres. Son ellos los que se acercan a tí cuando ven que llevas una bolsa con comida. Es muy gracioso dar de comer a los pequeños pero cuando uno de los adultos te saca los dientes la verdad que se te quitan un poco las ganas de tener cerca esas dentaduras afiladas y ágiles.  

Además hay un pequeño detalle a tener en cuenta si vamos a estar relacionándonos con los monos. Cuando nosotros sonreímos, normalmente estamos mostrando amabilidad hacia otros miembros de nuestra especie pero cuando ellos "sonrien" es una muestra de agresividad. Asique, por mucha gracia que os hagan estos peludos, si os ven enseñar los dientes demasiado no se lo van a tomar muy bien que digamos.

Dejando de lado la fauna autóctona, en Lopburi contamos con unos paisajes preciosos con su flora y sus monumentos. La puesta del sol vista desde las praderas de los recintos de los monumentos es digna de admirar y disfrutar. 

jardines del templo Phra Prang Sam Yot

Los colores cálidos en el sudeste asiático se intensifican con el atardecer y los contraluces nos dejan imágenes muy acogedoras y tranquilas y por un precio de 50 baths destinado a la conservación de los templos merece la pena dar un paseo por este fantástico lugar, eso sí, recomendable que sea cuando las horas de máximo calor han pasado.


Estupa del templo Phra si Mahathat


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